miércoles, 9 de abril de 2014

Dos meses en Hasselt

Hoy este almeriense en Hasselt cumple dos meses viviendo como Erasmus. Dos meses en los que ha tenido que adaptarse a un nuevo país, una nueva cultura, una nueva forma de vida y, lo más difícil, a tener lejos a los suyos. Nunca antes había estado tanto tiempo lejos de los míos, y debo reconocer que está siendo una experiencia de superación que me está haciendo encontrar sentimientos que no sabía que estaban en mi interior.

Probablemente por todo este camino de auto-conocimiento que está siendo mi estancia en Bélgica estaré cometiendo muchos errores, algunos de los cuales serán perdonados y otros que seguramente no, pero decidí afrontar mi Erasmus como una forma de encontrarme a mi mismo, y estoy centrado en ello. En ocasiones un poco de egoísmo es la única forma de poder ser feliz, y aunque estoy echando de menos exactamente a la misma gente que pensaba que añoraría, he intentado apartar todo lo que ocurre en Almería de mi día a día, porque si no puedo estar ahí, ¿Qué me aporta estar a medio camino entre dos países?

Esto por supuesto no significa que no me importe lo que os ocurra. Tengo muy presente que much@s de vosotr@s tenéis problemas en vuestro a día a día, en vuestro entorno, y no quiero otra cosa sino que se solucionen pronto. No os tenéis que preocupar por mi; he tenido la suerte de dar con una familia vasco-valenciana-andaluza-griega que me apoya y en la que me apoyo, y trato de vivir mi día a día disfrutando, también trabajando, pero sobretodo disfrutando de esta experiencia que me ha dado la vida. 

Necesitaba un tiempo alejado también de todo lo que los simples meten en el cajón de la "política", eso que para mi es la "lucha social" (aunque suene muy idealista) y por lo que opté no como forma de acallar la conciencia, sino como forma de autorealización, como única vía para no acumular todo ese odio hacia el funcionamiento de las cosas y acabar explotando. Espero que a mi vuelta unas pilas cargadas al máximo me devuelvan a las andadas. 

Dos meses como almeriense en Hasselt. Os quiero. Os echo de menos. Os echo de menos tanto que a veces duele. Pero tiene que ser así. Besos mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ShareThis