lunes, 28 de abril de 2014

Estudiar idiomas en Hasselt

Aprovechar el Erasmus para aprender un nuevo idioma no es una opción, sino un requisito. Aunque a mi, por tiempo, no me fue posible unirme a los cursos ofertados por las dos principales academias de lenguas de la ciudad, quienes conozco que lo hacen han tenido una muy buena experiencia.

Dutch, francés, inglés, árabe... Hay varias lenguas que puedes aprender. Además existen descuentos para estudiantes dependiendo de la universidad en la que estudies. En total, un cuso de 4 meses te puede salir por unos 150 euros, libros incluidos.

Puedes encontrar las escuelas de idiomas de Hasselt aquí:

PCVO Handel Hasselt
Elfde-Liniestraat, 26

SYNTRA Limburg Campus
Governeur Verwilghensingel, 40


viernes, 25 de abril de 2014

Gracias

Desde el fondo de mi corazón, gracias a los que estáis por estar ahí. Sentiros cerca desde tan lejos es emocionante. Y desde aún más al fondo, gracias a quienes no estáis. Una cura de realidad siempre viene bien.

miércoles, 23 de abril de 2014

One-day trip: Antwerpen, Amberes para los escépticos

El problema de la traducción de los nombres de ciudades europeas es milenario y aburrido, así que hoy voy a contar mi viaje a Antwerpen o a Amberes, todo depende de lo escéptico que seas.

Si eres Erasmus en un país de tradición católica, la semana santa es una buena oportunidad para viajar. En el caso de Bélgica, son dos las semanas que los estudiantes, tanto de secundaria como de educación superior, tienen de Easter Hollidays. Nosotros decidimos quedarnos en Bélgica, entre otras cosas porque el mes de mayo aprovecharemos para patearnos Europa, pero no podíamos quedarnos en casa, así que decidimos visitar las principales ciudades belgas en las que aún no habíamos estado, o en las que aún habiéndolo no habíamos conocido en profundidad. La primera parada: lunes santo en Antwerpen.

Amberes es una ciudad que, como las principales ciudades de Bélgica, no tiene grandes atractivos turísticos, así que puede ser vista en un día. Nosotros decidimos partir en día en dos: por la mañana turismo y por la tarde shooping. La ciudad cuenta con una calle enorme en la que podréis encontrar las principales marcas de ropa, algunas incluso por duplicado, en la que os recrearéis si sois amantes de la moda o si, como fue mi caso, está llegando el buen tiempo y no trajisteis ropa demasiado veraniega.

Entre las cosas turísticas que debéis ver están la estación, la catedral y el ayuntamiento, un edificio en cuya fachada podréis encontrar decenas de banderas de países de todo el mundo. Una estampa que podréis ver en prácticamente cualquier guía de viajes sobre Bélgica.

Aprovechar para tomar un café por la zona es un deber, más si venís de una ciudad pequeña en la que no os lo podéis permitir (como es el caso de Hasselt). Ya sabéis: a más cafeterías, mejores precios. O esa es la teoría, al menos.

Otro de los lugares que debéis visitar es el río. Aunque Amberes vive prácticamente de espaldas al río, no podéis dejar de visitar el castillo junto a este, o tomar una fotografía en los carteles de Antwerpen que dan a los barcos la señal de llegada. Como foto postureo Erasmus yo le daría un diez. Eso como mínimo.

Entrada dedicada a Efi, fotógrafa oficial de la jornada / Post dedicated to Efi, oficial photographer of the day.

lunes, 21 de abril de 2014

Es país para Erasmus: viajar en y desde Bélgica

El mayor topicazo que existe entorno a quienes nos vamos de beca Erasmus es que a lo que realmente vamos al país de destino no es a estudiar o a hacer prácticas, sino a disfrutar de unas vacaciones de lujo pagadas por los españolitos. Como en nuestra estancia estaremos muy relajados, vamos a dejar a un lado los combates absurdos para rechazar esta idea preconcebida y a ceñirnos a ella como forma de vida. Pero, ¿Es posible viajar como Erasmus cuando Wert cada año nos da menos dinero? Pues si, señoras y señores: Bélgica es país para Erasmus.


Dentro de Bélgica
Aprovechar para conocer cada rincón del país en el que resides es un deber, y en el caso de Bélgica, al ser un país relativamente pequeño, es fácil de conseguir, especialmente con su empresa nacional de trenes, una referencia en Europa. Para viajar a otras ciudades belgas la mejor opción es comprar un GO PASS, un ticket de 10 viajes por 51 euros. Este billete solo está disponible para menores de 26 años (existe el GO PASS para mayores de 26 y ronda los 70 euros) y es un boleto con 10 casillas en las que deberás de escribir día de la semana, fecha, ciudad de salida y ciudad de destino. Lo bueno de este billete es que cada viaje cuenta como un solo pase, es decir, que aunque tengas que hacer varios trasbordos solo debes escribir la ciudad de origen y la de destino. 

Típica foto-tren 
Lo mejor es comprarlo desde el primer día, que fue mi caso, pero debes saber que si lo compras en el aeropuerto de Bruselas deberás pagar la DIABOLO FEE, una tasa especial de 5 euros con la que contribuyes al mantenimiento del aeropuerto, y que deberás pagar cada vez que vayas a este.

Si te gusta el riesgo, puedes montarte en un tren sin billete y rezar para que el revisor no pase, pero no te lo recomiendo: pasan muy continuamente, especialmente en los viajes largos. Lo que si puedes hacer es tratar de escribir en el pase con un bolígrafo con goma incorporada; esta españolada me ha ahorrado en la última semana 3 viajes (15,3 euros) y si lo hacéis con arte no os pillarán.

Para viajar entre ciudades muy cercanas también está la opción del autobús. En el caso de Limburg la empresa De Lijn es la encargada de gestionar los autobuses en la provincia belga y en la homónima holandesa. Si quieres ir a Maastricht es la opción más barata, pero debes saber que si compras el billete al conductor te costará 3 euros, y si lo compras en la ventanilla de venta de la estación tan solo 2. Además cuenta con pases de grupo y otras historias a las que todavía no he prestado mucha atención.


Desde Bélgica al extranjero
Hay varias opciones para viajar desde Bélgica al extranjero, pero solo os hablaré de las más baratas porque, a fin de cuentas, son las que nos posibilitan ir a más sitios.

En mi opinión la mejor opción para visitar países vecinos (Países Bajos, Francia, Reino Unido, Alemania, etc...) es la empresa de autobuses EUROLINES. Con ellos realicé mi viaje a París por el módico precio de 33 euros ida y vuelta, pero si lo contratas con bastante antelación puedes encontrar ofertas como la que me llevará a mi a Londres en mayo, por solo 21 euros. En general, los precios son más baratos cuanto más temprano sales, pero también depende de la temporada. En su web venden viajes a París y Londres por 9 euros, pero es bastante difícil encontrar una combinación que cueste tan poco; la mejor opción es probar varias combinaciones y comparar precios. Otra de las cosas buenas de la compañía es que tiene sedes en las principales ciudades belgas, por lo que podéis buscar el mismo destino desde varias ciudades para que vuestras fechas y horas encajen a la perfección.

Un consejo: si vais a comprar varios billetes, no lo hagáis desde el mismo ordenador. Los billetes de varias personas comprados a la vez suelen salir más caros que los individuales. Lo que si debéis tener es cuidado y comprarlos todos a la vez, ya que los precios suben con respecto a la demanda. También debéis siempre de hacer las búsquedas desde la versión belga de la web, ya que desde las versiones de otros países los precios son mucho más altos (no os preocupéis, podéis poner el idioma en inglés).

La otra opción para viajar fuera de Bélgica son las compañías aéreas de bajo coste. Ryanair opera desde los dos principales aeropuertos belgas, y en ocasiones encuentras vuelos bastante baratos. Una buena opción si queréis aprovechar para visitar países no tan cercanos. Eso si, debéis tener en cuenta que para llegar al aeropuerto de Charleroi tendréis que coger un tren hasta la ciudad y desde la misma estación hasta el aeropuerto (unos 5 euros y 20 minutos de camino).

¡Viajad Erasmus, viajad! Nunca se sabe cuando volveremos a vernos en una de estas...

jueves, 10 de abril de 2014

Reclamando mi voto en las europeas #MiVotoCuenta

Esta mañana me he puesto rumbo a Bruselas a solicitar el voto por correo en las elecciones europeas del próximo mes de mayo. En mi residencia somos unos 10 españoles y soy el único "parguela" que lo ha hecho, ¿Por qué? Porque nuestro querido gobierno se encarga de que a la poca tradición participativa de los españoles se una la desinformación acerca de unos complejos trámites para conseguir una participación escasa; porque una participación escasa supone la continuidad del bipartidismo.

Todo empezó antes de venir. Pensando en todas esas cosas que me perdería en mi estancia en el extranjero, me acordé de que el mayo tocaban elecciones europeas (las primeras en las que tendría derecho a participar) y decidí ponerme manos a la obra para esclarecer que tendría que hacer. Mandé un email a la embajada española en Bruselas cerca de un mes antes de venir a Hasselt, y me respondieron que aunque las elecciones aún no habían sido oficialmente convocadas, el procedimiento sería el mismo de todos los años. Básicamente tienes que hacer dos trámites:

                      1. Inscribirte como residente temporal en el país.
                      2. Solicitar el voto por correo en las elecciones correspondientes (válido para generales, autonómicas y locales también).

En un principio me dijeron que podía hacer todo esto por correo, pero como no me fiaba (y viendo que iba a vencer el plazo) volví a escribir y me dijeron que me tenía que personal en el CONSULADO ESPAÑOL EN BRUSELAS (que no la embajada). Como en la primera ocasión me hablaron de embajada, he estado media mañana dando vueltas entre instituciones (algo que NO echaba de menos de España) pero finalmente he cumplido mi objetivo. Tan solo son necesarios una fotocopia del D.N.I. y una foto de carnet (para la inscripción como residente temporal) además de los impresos (que te facilitarán allí). Si estás residiendo en Bélgica (o en cualquier país de la UE) aún puedes solicitar tu voto por correo antes del 26 de abril.

Probablemente no haya gente que entienda que haya gastado dinero y tiempo en viajar desde mi ciudad a Bruselas para solicitar el voto en unas elecciones, pero la razón es muy sencilla: todos estos trámites absurdos que en la era tecnológica deberían de ser sumamente sencillas tienen un fin claro, y es disuadir a la gente de interesarse por votar. Hoy miles de españoles se ven abocados a marcharse del país en busca de un futuro, y eso es algo que el gobierno español tiene muy presente. Un voto por correo desde el extranjero es más que probablemente un voto menos para el bipartidismo, un voto menos para la permanencia del sistema y una voz más contra el austericidio que cada día se cobra vidas. Por ello, y pese a ellos, mi voto en estas europeas estará presente, y será otra de muchas voces exigiendo DEMOCRACIA, TRABAJO Y LIBERTAD.

miércoles, 9 de abril de 2014

Dos meses en Hasselt

Hoy este almeriense en Hasselt cumple dos meses viviendo como Erasmus. Dos meses en los que ha tenido que adaptarse a un nuevo país, una nueva cultura, una nueva forma de vida y, lo más difícil, a tener lejos a los suyos. Nunca antes había estado tanto tiempo lejos de los míos, y debo reconocer que está siendo una experiencia de superación que me está haciendo encontrar sentimientos que no sabía que estaban en mi interior.

Probablemente por todo este camino de auto-conocimiento que está siendo mi estancia en Bélgica estaré cometiendo muchos errores, algunos de los cuales serán perdonados y otros que seguramente no, pero decidí afrontar mi Erasmus como una forma de encontrarme a mi mismo, y estoy centrado en ello. En ocasiones un poco de egoísmo es la única forma de poder ser feliz, y aunque estoy echando de menos exactamente a la misma gente que pensaba que añoraría, he intentado apartar todo lo que ocurre en Almería de mi día a día, porque si no puedo estar ahí, ¿Qué me aporta estar a medio camino entre dos países?

Esto por supuesto no significa que no me importe lo que os ocurra. Tengo muy presente que much@s de vosotr@s tenéis problemas en vuestro a día a día, en vuestro entorno, y no quiero otra cosa sino que se solucionen pronto. No os tenéis que preocupar por mi; he tenido la suerte de dar con una familia vasco-valenciana-andaluza-griega que me apoya y en la que me apoyo, y trato de vivir mi día a día disfrutando, también trabajando, pero sobretodo disfrutando de esta experiencia que me ha dado la vida. 

Necesitaba un tiempo alejado también de todo lo que los simples meten en el cajón de la "política", eso que para mi es la "lucha social" (aunque suene muy idealista) y por lo que opté no como forma de acallar la conciencia, sino como forma de autorealización, como única vía para no acumular todo ese odio hacia el funcionamiento de las cosas y acabar explotando. Espero que a mi vuelta unas pilas cargadas al máximo me devuelvan a las andadas. 

Dos meses como almeriense en Hasselt. Os quiero. Os echo de menos. Os echo de menos tanto que a veces duele. Pero tiene que ser así. Besos mundo.

Viaje a París

Cuando supe que venía de Erasmus a Hasselt me puse 3 objetivos: París, Amsterdam y Londres. La semana pasada taché el primero tras cumplir el deseo que pedí cuando tiré una moneda al río Sena en 2010; volver a París.

Notre Dame desde el puente del amor
Disfrutar de una beca Erasmus es una oportunidad para poder conocer diferentes países en el entorno del país en el que residas. Con la suerte de que Bélgica está en el corazón de Europa (o más bien de la Unión Europea) junto a las catalanas Carla y Marta, el vierrnes 27 nos pusimos rumbo a Francia en un autobús de la compañía Eurolines (de la que os hablaré en otra entrada). Por 33 euros ida y vuelta (tasas incluidas) y con salida y vuelta desde la estación de Bruselas Norte, disfrutamos de 4 días y 3 noches. Nos alojamos en el Hostal Blue Planet, a menos de 2 minutos de la estación de metro Gare de Lyon, por 15 euros la noche.

El primer día, después de hacer el check-in, aprovechamos para subir por el río Sena andando hasta Notre Dame y ver toda la zona del Barrio Latino, Pantheon y La Sorbona. Por la noche pasamos por el Hotel de Ville y no pude evitar convencerlas para ver la Torre Eiffel de noche, una experiencia que no puedes dejar pasar si vas a la ciudad del amor, especialmente los primeros cinco minutos de cada hora hasta el amanecer, cuando la torre se ilumina con luces de flash.

Montmatre y El Sagrado Corazón
El segundo día, y sin apenas descansar, mientras las chicas hacían cola para subir a Torre Eiffel, yo, que ya subí en 2010 al anochecer y no quería cambiar ese gran recuerdo (ni pagar los cerca de 12 euros que cuesta llegar hasta arriba) decidí bajar por el río Sena hasta el Parlamento y acabar visitando el Museo d'Orsay. Tras sortear tres rumanos que intentaban engañarme con el truco del anillo (fingir que se te ha caído un anillo que ni siquiera está cerca de dónde tú has pasado para intentar robarte) crucé por el Puente de los Inválidos hasta los Campos Eliseos, pasé por la Oficina de Turismo y visité El Obelisco, dónde había quedado con las chicas. Por la tarde, después de hacer un picnic en los campos, visitamos el Arco del Triunfo y volvimos a Notre Dame a intentar subir a la torre, sin éxito (hay que entrar 45 minutos antes de cierre) y repetimos fallo en El Pantheon. Acabamos la tarde en los Jardines de Luxemburgo y la noche en la zona del Centro Pompidou.

A la salida del Museo del Louvre
El tercer día tuve la ocasión de completar mi tarea pendiente en París: visitar el Palacio de Versalles. Emocionado por la grandiosidad de su interior y exterior, volvimos en el mismo tren que nos trajo (poco más de 6 euros ida y vuelta para jóvenes y unos 45 minutos de viaje) para, por la tarde, visitar Montmatre, el Sagrado Corazón, la Cafetería de Amelie y la zona del Mouline Rouge. Ya de vuelta al hostal y sin pies, debido a la cercanía, decidí pasar por la Plaza de la Bastilla, de la que queda poco de la Revolución Francesa.

El último día aprovechamos la mañana para visitar a la Mona Lisa en el Museo del Louvre, aunque yo me quedo más con La Coronación de Napoleón, un cuadro majestuoso incluso para, los que como yo, no tenemos ni idea de arte.


París me ha hecho recordar mis años de instituto, ya que la primera vez que visité la ciudad fue de viaje de estudios. A ellos, quienes siguen presentes en mi vida a través de facebook y de quienes no se nada desde hace años, va dedicada esta entrada. Gracias por los buenos momentos y mucha suerte en la vida :)

miércoles, 2 de abril de 2014

De compras en Hasselt

Si buscáis información sobre la ciudad de Hasselt en internet, una de las definiciones más habituales que encontraréis es que es "un paraíso de las compras". Esto, por supuesto, no es del todo cierto a no ser que seas una señora jubilada, porque la variedad de tiendas que hay en esta ciudad deja mucho que desear, y los precios mejor ni os cuento. Con esta entrada pretendo contaros lo que os encontraréis si vais de compras por Hasselt y las opciones que tenéis.


Ropa y complementos

De postureo en Bershka
Como podéis imaginar, en Hasselt podréis encontrar algunas de las típicas cadenas internacionales que tienen cientos de pequeñas tiendas repartidas por todo el continente y más allá. En Hasselt encontraréis H&M, Bershka, Blanco, New Look, C&A, Vans, American Today, Superdry... son algunas de ellas. En unas semanas abrirá un Zara, y además hay un par de tiendas de deportes en las que podréis encontrar marcas como Nike o Adidas. Por desgracia no podréis encontrar Springfield o Pull & Bear entre otras.

Con respecto a los precios, en algunas de ellas encontraréis variaciones con respecto a España. Los precios pueden aumentar un par de euros, o incluso más, aunque por lo general no varían demasiado. Si pasáis aquí el año entero y queréis, por ejemplo, comprar varias prendas de ropa cuando llegue el buen tiempo, es muy recomendable ir a Amberes o a Lieja, ciudades más grandes y con bastante más variedad de marcas y tiendas, con la correspondiente competencia en precios.

Por suerte en enero aquí las tiendas hacen algo parecido a las rebajas españolas, aunque con menos cantidad de prendas en descuento. Cuando llegué, a mediados de febrero, quedaban los típicos percheros con lo que yo llamo "restos de rebajas", en los que puedes encontrar algunas camisetas y sobretodo jerseys a buen precio.


Hogar, limpieza y cosas baratas

En Bélgica hay, principalmente, dos grandes cadenas con tiendas en Hasselt. La primera es Zeeman, una tienda cuyo contenido varía dependiendo de lo grande que sea. En algunas tiendas puedes encontrar productos que en otras no están disponibles por falta de espacio. Además, tienen ropa bastante barata que, aunque no es de buena calidad, viene bien para el tema básicos o si vas buscando determinadas prendas que vas a utilizar, por ejemplo, para una fiesta.

Entre los productos que puedes encontrar en Zeeman: desde juguetes para niños hasta cosas de cocina a muy buen precio, pasando por productos de higiene personal o limpieza así como galletas y chocolate a muy buen precio. Os recomiendo los paquetes de galletas de sabores (limón, coco, fresa, chocolate...) a 0,29 céntimos. De bastante buena calidad teniendo en cuenta el precio, y bastante recurrentes para cualquier merienda cuando se va acabando el dinero a final de mes.

La otra tienda de la que os quiero hablar es Wibra. Esta tienda es muy recomendable para el menaje del hogar, sobretodo si no queréis gastar gran cantidad de dinero a vuestra llegada en productos que usaréis a diario pero que probablemente no os quepan en vuestra maleta de vuelta. En esta tienda podéis encontrar todos los utensilios que necesitaréis para la cocina, productos de limpieza y de higiene personal a muy buen precio, y otras muchas cosas útiles para hacer vuestra estancia en Hasselt cómoda. Por supuesto, también podréis encontrar ropa (aunque menos variada que en Zeeman) y dulces, estos últimos algo más caros que en la primera tienda.

Podríamos decir que estas tiendas son lo más parecido a un todo a cien / bazar chino que podremos encontrar en Hasselt, y os aseguro que la diferencia, aunque existe, no es demasiado abismal; especialmente en Wibra podréis encontrar material escolar muy barato y diferentes cosas que os harán falta (cadenas para la bici, sábanas, colchas, chubasqueros, chanclas, pañuelos de papel, estropajos... etc). Pero con respecto a la higiene personal, aunque los productos de la marca Cien de Lidl son de bastante buena calidad, podréis encontrar más variedad en dos tiendas: Hema y Kruidvat. Ambas tiendas tiene muy buenos productos de higiene personal y bastante variedad (champú, gel, maquillaje, cremas... etc). Debo decir eso si que aunque Kruidvat tiene más variedad en productos de este tipo, es una mezcla entre las dos primeras tiendas y Hema, por lo que también podréis encontrar dulces y otras cosas, también dependiendo del tamaño de la tienda.

Hema, por su parte, es la que más productos tienes. Allí podréis encontrar desde menaje del hogar hasta productos de limpieza o de higiene personal, pasando por papelería y hasta dulces. En Hasselt la más grande es Hema, aunque debo reconocer que los precios son algo superiores, pero la calidad es bastante buena.


Comida y bebida

Con respecto a la comida y la bebida, debo de deciros que en Hasselt no hay demasiada variedad de supermercados. Básicamente hay 4 supermercados: Carrefour, Lidl, Aldi y Spar. Os hablaré un poco de cada uno:

Con respecto a Carrefour, hay, como en España, varios tipos de supermercado. Por un lado está Carrefour Market. Podréis encontrar varios en el centro de la ciudad. No son demasiado grandes y son bastante caros, especialmente porque no puedes encontrar en ellos demasiados productos de la marca Discount. Por otro lado tenemos el Carrefour Planet. A este establecimiento deberéis desplazaros en bicicleta, pero merecerá la pena si vais buscando determinados productos: tiene mucha variedad y hay productos que solo podrás encontrar aquí. Carrefour es un poco más caro en Bélgica que en España, pero no demasiado. Lo mejor de Carrefour son las ofertas de carne y productos que están a punto de caducar (o incluso caducados). Estos los podréis encontrar en varios frigoríficos repartidos por la sección de carnicería. A veces merece la pena, otras no.

También podréis encontrar ofertas de cerveza y otras promociones, aunque la cerveza más barata está en mi supermercado favorito, Lidl. Debo reconocer que ya lo era antes de venir aquí, pero en este país se ha incrementado mi predilección por él. En Lidl no puedes encontrar gran variedad de productos, pero tu cesta de la comprar notará con creces que has comprado aquí. Puedes llenar un carro hasta arriba con menos de 50 euros, algo no posible en Carrefour. Os podría comentar cuáles son mis productos favoritos aquí, pero lo voy a reservar para una entrada especial sobre el supermercado.

A imagen y semejanza del Lidl se creó el Aldi. Alguna gente dice que es más barato que el primero, pero yo no tengo claro. Si bien es cierto que hay productos baratos, no he encontrado grandes diferencias entre ambos, y Lidl tiene más variedad (y mejor calidad) que Aldi. Además, los supermercados Aldi están todos fuera de la ciudad, por lo que desplazarse hasta ellos es más difícil que el Lidl.

Por último, tenemos el Spar. Es con diferencia el más caro de todos, pero también el más cercano. Solo recomendaría ir al Spar en caso de que se necesite algo de última hora y no se tenga tiempo para ir a otro supermercado. Está cerca de la estación, y en consecuencia del centro, pero es un supermercado en el que incluso las ofertas se van de precio.

Por supuesto, también podéis encontrar tiendas de pakistaníes, los típicos Badulakes, muy oportunos una tarde de domingo, una noche de pelis o palomitas o, en general, cualquier día que no puedas ir a comprar antes de las 20:00, porque en Bélgica los horarios son muy diferentes a los de España; las tiendas del centro cierran a las 18:00 horas, mientras que los supermercados cierran a las 20:00. Y os aseguro, no podréis estar ni un minuto más en ellos, por que aquí otra cosa no, pero son puntuales hasta de más.


En el Erasmus, o al menos en Bélgica, hay dos opciones con respecto a la comida: cocinar tu propia comida, por sencilla que sea, o tirar de precocinados. Personalmente optaré siempre por la primera, porque incluso cuando no tienes ganas de hacerlo, acaba mereciendo la pena: vuestro bolsillo lo notará y vuestro paladar también.

Cocinando os pueden salir cosas tan ricas como esta :)

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